Monitoreo de gases disueltos en el aceite

Los 5 gases principales que se deben observar en el DGA y lo que indican

7 Octubre 2025

El análisis de gases disueltos (DGA) es la técnica de diagnóstico más eficaz para detectar fallas del transformador en sus primeras etapas. 

Cuando se producen solicitaciones eléctricas y térmicas en los transformadores de potencia, los gases característicos de las fallas se disuelven en el aceite aislante, lo que proporciona señales de alerta temprana vitales sobre los problemas en desarrollo.

Comprender qué gases monitorear y su importancia en el diagnóstico permite a los equipos de mantenimiento implementar estrategias de mantenimiento eficaces basadas en el estado, evitar fallas costosas y prolongar la vida útil del transformador.

 

1. Hidrógeno (H₂):  El indicador de falla universal

El hidrógeno es el gas más fundamental en los diagnósticos del transformador, y que se genera en todas las condiciones de falla dentro de los equipos llenos de aceite. Este versátil indicador proporciona las primeras señales de advertencia de problemas en desarrollo, lo que lo hace esencial para las estrategias de mantenimiento proactivo.

Los niveles normales de hidrógeno normalmente permanecen por debajo de los 150 ppm en transformadores en buen estado. Las concentraciones que superan este umbral, particularmente cuando se muestran tendencias ascendentes, señalan condiciones de fallas activas que requieren atención inmediata. La generación de hidrógeno se produce a través de la descomposición del aceite en estrés térmico y actividad de descarga parcial.

La descarga de corona representa la fuente más común de niveles elevados de hidrógeno. Esta actividad eléctrica de baja energía produce hidrógeno sin generar cantidades significativas de gases de hidrocarburos, lo que crea un registro de diagnóstico distintivo. Cuando los niveles de hidrógeno aumentan independientemente de otros gases, la actividad de corona se convierte en la principal sospechosa.

 

2. Acetileno (C₂H₂):  El detector de fallas graves

El acetileno sirve como el gas de diagnóstico más importante en el monitoreo de DGA, lo que indica fallas eléctricas de alta energía que representan riesgos inmediatos para la integridad del transformador. Incluso cantidades de trazas de acetileno requieren una investigación urgente, ya que este gas señala condiciones potencialmente catastróficas.

La formación de acetileno requiere temperaturas superiores a 500 °C, normalmente generadas por arcos eléctricos entre conductores o el sobrecalentamiento grave de componentes metálicos. Estas condiciones representan las situaciones de falla más peligrosas en el funcionamiento del transformador, capaces de causar fallas explosivas si no se revisan.

Las concentraciones de acetileno por encima de las 3 ppm indican condiciones de arco eléctrico activo que requieren intervención inmediata. A diferencia de otros gases de falla que pueden desarrollarse gradualmente durante meses o años, la generación de acetileno suele ocurrir rápidamente, lo que proporciona un tiempo de advertencia limitado antes de una posible falla. Esta característica hace que el monitoreo continuo sea esencial para los activos fundamentales del transformador.

 

3. Monóxido de carbono (CO):  El monitor de estado del aislamiento

El monóxido de carbono proporciona información crucial sobre el estado del aislamiento sólido, que representa el indicador principal de la degradación de la celulosa dentro de los devanados del transformador. A medida que el aislamiento de papel se desgasta y se sobrecalienta, se descompone para producir monóxido y dióxido de carbono, lo que crea un registro de diagnóstico confiable.

Los niveles normales de monóxido de carbono varían significativamente según la antigüedad y el historial de carga del transformador. Los transformadores puestos en servicio hace poco generalmente muestran concentraciones de CO por debajo de las 500 ppm, mientras que las unidades más antiguas pueden funcionar de forma segura con niveles que se aproximan a las 1000 ppm. El factor importante se encuentra en la tendencia en lugar de los valores absolutos.

La aceleración en la generación de monóxido de carbono indica un deterioro térmico del aislamiento sólido, que a menudo precede a las fallas en los devanados por meses o años. Esta capacidad de advertencia temprana permite realizar intervenciones de mantenimiento planificadas antes de que se necesiten costosas reparaciones de emergencia. Cuando los niveles de CO aumentan junto con el dióxido de carbono, la degradación térmica del aislamiento de celulosa se convierte en el diagnóstico confirmado.

 

4. Etileno (C₂H₄):  El indicador de estrés térmico

La generación de etileno proporciona evidencia clara del sobrecalentamiento del aceite, que normalmente ocurre cuando las temperaturas locales superan los 200 °C dentro del transformador. Este gas de hidrocarburos sirve como un indicador intermedio entre el funcionamiento normal y las fallas térmicas graves, lo que permite una intervención oportuna antes de que se desarrollen condiciones graves.

El mecanismo de formación de etileno implica la descomposición térmica del aceite del transformador bajo estrés térmico de moderado a grave. A diferencia del hidrógeno, que se genera a partir de varios tipos de fallas, el etileno indica específicamente la degradación térmica del líquido aislante en sí.

La interpretación del diagnóstico requiere un análisis cuidadoso de las concentraciones de etileno en relación con otros gases de hidrocarburos. Los niveles que superan las 200 ppm, particularmente cuando se observa una tendencia ascendente, sugieren estrés térmico activo que requiere investigación. La proporción entre el etileno y el etano proporciona una perspectiva diagnóstica adicional sobre la severidad y la progresión de la falla.

5. Metano (CH₄): El monitor de actividad en segundo plano

El metano representa el gas de hidrocarburos generado con mayor frecuencia en el funcionamiento del transformador, que se produce tanto por los procesos normales de desgaste como por la actividad térmica de bajo nivel. La comprensión de los patrones de metano permite diferenciar entre el funcionamiento esperado y el desarrollo de condiciones de fallas.

Todos los transformadores generan metano durante el servicio normal a través de la degradación gradual del aceite y ciclos térmicos menores. Las concentraciones típicas oscilan entre las 100 y las 500 ppm en unidades en buen estado, con niveles más altos aceptables en transformadores antiguos con un amplio historial de servicio.

La importancia del diagnóstico surge cuando la generación de metano acelera más allá de los patrones normales de desgaste. Los aumentos rápidos suelen preceder a las fallas térmicas más graves, lo que proporciona capacidades de advertencia temprana cuando se determina la tendencia correcta. La relación entre el metano y otros gases de hidrocarburos revela la progresión y la gravedad de las fallas.

Transforme su estrategia de mantenimiento

Comprender estos cinco gases fundamentales y su importancia diagnóstica permite la administración proactiva del transformador, lo que reduce las interrupciones no planificadas y prolonga la vida útil de los activos. El monitoreo del DGA en línea transforma el análisis de gas complejo en inteligencia procesable, lo que permite tomar decisiones seguras para su flota de transformadores.

¿Está listo para implementar un monitoreo integral de DGA para sus transformadores? Solicite hoy una cotización de DGA y descubra cómo el análisis de gas en tiempo real puede mejorar su estrategia de mantenimiento mientras protege sus activos fundamentales.